A medida que se acerca el final de su embarazo, su proveedor de MomDoc comenzará a ultimar los detalles para su parto seguro. Uno de los controles de rutina más importantes que realizamos durante el tercer trimestre es la prueba de detección del Estreptococo del Grupo B, comúnmente conocido como EGB (o GBS por sus siglas en inglés).
Si su médico le informa que ha dado positivo en la prueba de EGB, es completamente natural sentirse preocupada. Sin embargo, queremos tranquilizarla: ser portadora de EGB no significa que esté enferma, no es una infección de transmisión sexual y proteger a su bebé es un proceso directo y sumamente eficaz.
¿Qué es el Estreptococo del Grupo B?
El EGB es un tipo de bacteria muy común. Vive de forma natural en los tractos gastrointestinal y genital (la vagina y el recto) de aproximadamente 1 de cada 4 mujeres adultas sanas.
Para la gran mayoría de los adultos sanos, el EGB coexiste silenciosamente con la flora normal del cuerpo y no causa absolutamente ningún síntoma ni problema de salud. Simplemente aparece y desaparece de forma natural. De hecho, puede dar positivo para EGB durante un embarazo y negativo durante el siguiente.
¿Por qué hacemos la prueba del EGB?
Si bien el EGB es inofensivo para usted, el sistema inmunológico de un recién nacido es demasiado frágil para combatir estas bacterias por sí solo.
Durante el parto vaginal, un bebé pasa directamente por las áreas donde vive el EGB. Si la bacteria se transmite al bebé durante el parto, el recién nacido puede enfermarse gravemente. Aunque solo afecta a un pequeño número de bebés expuestos (alrededor de 1 a 2 de cada 100 casos no tratados), la enfermedad por EGB de aparición temprana puede causar complicaciones graves y potencialmente mortales para un bebé, estas incluyen:
- Inflamación del cerebro y la médula espinal (meningitis)
- Infección de los pulmones (neumonía)
- Infección de la sangre (sepsis)
Para mitigar por completo este riesgo, MomDoc examina rigurosamente a todas las pacientes embarazadas para detectar EGB. Entre las 36 y 38 semanas de embarazo, su proveedor realizará una prueba rápida e indolora frotando un hisopo en la parte baja de la vagina y el recto.
Tratamiento durante el parto
Si los resultados de su prueba indican que el EGB está presente en su cuerpo, la estrategia de prevención es simple y altamente efectiva: recibirá antibióticos a través de una vía intravenosa (IV) una vez que haya sido ingresada en el hospital y comience el trabajo de parto activo.
Esta dosis programada de antibióticos viaja rápidamente a través de su torrente sanguíneo hacia el bebé, brindándole a su recién nacido la barrera protectora que necesita justo al momento de pasar por el canal de parto.
El momento más efectivo para el tratamiento es durante el trabajo de parto activo. Si por alguna razón no se conoce su estado de EGB en el momento del parto, o si no hay tiempo suficiente para administrar el ciclo completo de antibióticos antes de que nazca el bebé, el equipo de pediatría del hospital puede recomendar la supervisión de su recién nacido por un periodo prolongado de tiempo para asegurar que se encuentre perfectamente sano.
Este contenido es estrictamente informativo y no reemplaza el consejo médico profesional. Consulte siempre con su proveedor de MomDoc con respecto a sus exámenes prenatales y plan de parto.





